Una vez más Lorenzo se complicó la carrera al tener algunos problemas en la primera curva, aunque en esta ocasión no realizó una mala salida. El primer momento importante de la carrera llegó cuando Valentino superó a Casey, mediada la carrera, e intentó tomar unos metros de ventaja. Pero Jorge estuvo atento a este movimiento y supo responder con rapidez. El mallorquín se mantuvo a rueda de su rival, estudiándole, probando diferentes puntos de adelantamiento y tratando de presionarle. Rossi no quiso dejarle pasar porque era consciente de que el ritmo de Lorenzo era ligeramente superior al suyo y podría tener éxito en un intento de escapada. Cuando consiguió ponerse en cabeza Valentino se esforzó en no perder su rueda para atacarle a falta de dos vueltas. No frenó más tarde que Lorenzo sino que frenó a la vez pero soltó levemente el freno para colocarse a su altura y continuar frenando fuerte para entrar en la curva con la velocidad adecuada. Esta es una de las claves de las frenadas de Rossi. No siempre frena más tarde que sus rivales, lo que conlleva el riesgo de pasarse de frenada, él ajusta la fuerza de frenado una vez que ha iniciado la maniobra. Tras el adelantamiento Rossi no cometió ningún error y supo cerrar la puerta con brillantez. En la última vuelta imposibilitó el ataque de Jorge al sacar un plus en la curva de derechas que lleva a la bajada. La hizo de forma diferente a vueltas anteriores y cargó más peso en la parte trasera de la moto para lograr mayor aceleración. En la última curva cerró la puerta pero empezando a trazar desde el exterior y no desde el centro de la pista. Lo que sí hizo fue anticipar la entrada en curva para que, en caso de adelantamiento de Lorenzo, este no tuviera opción a parar la moto y hacerla girar lo suficiente como para mantener la trazada. Esta forma de hacer la curva permitió a Lorenzo salir muy pegado a él, ya que su trayectoria de salida era mejor, pero sin opciones reales de superarle por la proximidad de la línea de meta.

Seguramente esta victoria le ha escocido más a Lorenzo ya que en esta ocasión tuvo menos opciones que en Montmeló. Su análisis de la carrera fue acertado ya que debió atacar antes, pero Rossi sabía que estaban menos igualados que en Cataluña e intentó retrasar su ataque. Por segunda ocasión Jorge perdió en un duelo cuerpo a cuerpo con su compañero de equipo. En un trazado con rectas más largas y más zonas de adelantamiento sus opciones serán mayores y, en este caso, las peculiaridades de Sachsenring jugaron en su contra en las últimas dos vueltas. Al igual que en Montmeló Lorenzo vio que debe encontrar un plus en las frenadas para competir con Valentino, pero no será fácil porque el piloto italiano sabe sacar el máximo partido a la M1 en este apartado. Tras la carrera se ha producido un "animado intercambio de impresiones". Valentino inició las hostilidades sabedor de su buena posición en el campeonato. Los 14 puntos de ventaja le dan margen de error y hablando de Jorge intenta que este se distraiga en diversos frentes, como la renovación con Yamaha y la guerra dialéctica, y no esté tan concentrado en el campeonato. Sabe que este es el punto decisivo del campeonato y ha pasado al ataque. Tras quedar por delante de Lorenzo en las últimas cuatro carreras, teniendo algunos problemas de puesta a punto en las dos últimas, quiere forzar el error de su adversario. Siente que está en una posición fuerte dentro de Yamaha ya que Furusawa declaró que con Rossi le bastaba para desarrollar la moto y prefiere cambiar de compañero de cara al próximo año. Jorge no lo va a tener fácil. Será interesante ver cómo reacciona ante todo lo que sucede. Esta va a ser una gran prueba de madurez para él.

Al parecer la falta de constancia de Pedrosa se debió a algunos problemas con el neumático delantero. Pero esto no fue lo único que le impidió luchar por el triunfo. Dani demostró durante algunas vueltas que tenía ritmo para ello. Era rápido en los dos primeros parciales (los más lentos) y se mostró muy competitivo en la frenada de final de recta, donde superó a Casey con relativa facilidad y se defendió con éxito de los ataques de sus rivales. Sin embargo fallaba claramente en el T3. Le costaba realizar el cambio de dirección con el que se encara la bajada. Parecía que ese punto la moto era muy pesada para él y debía cortar más gas que sus rivales para colocar la moto correctamente. El otro punto en el que no las tenía todas consigo era la frenada de la bajada, donde tanto Stoner como Lorenzo le superaron sin grandes apuros. Pero quien realmente tuvo graves problemas fue su compañero de equipo. Durante las primeras vueltas fue capaz de rodar con la cabeza de carrera y de mejorar increíblemente el ritmo que demostró en entrenamientos. Pero su neumático delantero bajó de rendimiento enseguida y le hizo perder posiciones paulatinamente. Finalmente abandonó por un problema eléctrico, lo que hace que Andrea sume su tercer cero consecutivo, una tremenda anomalía para el piloto italiano que destaca por su regularidad.

La actuación de Stoner permitió ver algunos síntomas de mejora aunque esta haya sido pequeña y promovida por varios factores. Las reducidas temperaturas seguramente le ayudaron a fatigarse menos y el verse cerca de los pilotos de Yamaha a falta de cinco vueltas del final le permitirán ser un poco más optimista de cara a las próximas citas. Al finalizar la carrera se le vio hablando con los hombres de Ducati sobre su problema en el neumático, algo que contrasta con su desánimo y fatiga al finalizar las últimas carreras. Si Casey no quiere despedirse de sus opciones al campeonato tendrá que solucionar sus problemas de cara a Brno y aprovechar los test posteriores al Gran Premio para trabajar en la puesta a punto de la moto y poner freno al dominio de Yamaha. Para su compañero Hayden el fin de semana de Sachsenring también fue agridulce. En los entrenamientos se mostró más sólido y competitivo que nunca, tanto en seco como en mojado, pero cometió algunos errores (principalmente dos caídas) que le perjudicaron. El octavo puesto es menos de lo que esperaba y se debió a los apuros que pasó en la primera curva porque después su ritmo podría haber sido suficiente para luchar por el quinto o sexto puesto. Pese a la decepción Nicky puede ser optimista: tuvo un fin de semana positivo y se le vio pilotar con agresividad.

De Angelis realizó su mejor carrera de la temporada en un trazado que le encanta. Su ritmo de carrera estuvo próximo al de los pilotos de cabeza y fue el único piloto de un equipo satélite que logró rodar bastantes vueltas en 1.22. Incluso en las primeras vueltas fue capaz de mantenerse cerca de los pilotos de cabeza. Parece que el verse sin moto está haciendo que el sanmarinense mejore sus resultados, pero deberá confirmarlo en las próximas carreras. Aunque corre con una moto privada podría estar más cerca de las motos oficiales puesto que en 250 demostró en numerosas ocasiones que era un piloto muy rápido y que podía luchar con Lorenzo y Dovizioso. Su compañero Elías también realizó un gran carrera teniendo en cuenta que salió último. Supo remontar puestos en pocas vueltas y sobreponerse a los problemas de salud que padeció durante fin de semana. Hasta ahora Toni nunca había destacado en Sachsenring y, aunque el sexto puesto no es el mejor resultado, demuestra que va a echar el resto para conservar su plaza en MotoGP.

El circuito de Sachsenring es uno de los que más alegrías ha dado a Melandri y en esta ocasión Marco debería estar satisfecho con su actuación. Supo sacar partido de su Kawasaki en un trazado que no le penalizaba al tener pocas rectas y estuvo luchando con motos más competitivas que la suya durante la carrera. La capacidad para aprovechar cualquier oportunidad que se le presenta es digna de elogio ya que Melandri nunca ha destacado por su fortaleza mental pero este año está dando la cara con una moto con la que otros se hundirían. Una vez más su actuación contrasta con la de los pilotos de Suzuki. Marco está sacando los colores a la firma de Hamamatsu y a sus pilotos.

250

La victoria de Simoncelli le acerca a sus rivales en el campeonato, algo impensable viendo los problemas que ha tenido a lo largo de la temporada (lesión, fallos mecánicos, errores propios y neumáticos defectuosos). Tras los entrenamientos aseguraba que tenía algunos problemas en seco. En la carrera no rodó especialmente rápido pero fue regular en sus cronos. Desde la segunda vuelta rodó en 1.25 hasta la llegada a meta, el único piloto que lo hizo. Al principio firmó su vuelta rápida personal y abrió un hueco -junto a Debón- que fue decisivo para el resultado de la carrera. Pero una vez en cabeza sus tiempos, que oscilaban entre 25 medios y altos, parecían insuficientes para llevarse la victoria. La agresividad y concentración que demostraron Debón y él, mientras el resto se lo tomaban con mucha cautela, les permitió lograr un resultado magnífico. Alex se mostró poco ambicioso en las últimas vueltas y prefirió asegurar en lugar de intentar llevarse la victoria. De hecho Marco tomó unos metros de ventaja sin forzar el ritmo, simplemente manteniéndose constante.

Hiroshi Aoyama supo defenderse muy bien en una carrera en la que no se encontraba al cien por cien. El líder del campeonato supo cerrar los huecos a Bautista y Barberá y aprovecharse de sus errores para contraatacar inmediatamente. Con esto les hizo perder varias vueltas y minimizó los daños en el campeonato. Tal vez si les hubiera dejado marcar el ritmo habría tenido opciones de seguirles y llegar a rueda de los líderes, pero prefirió tomar una estrategia más conservadora que limitara los daños en el campeonato.

Cuando tenía ritmo para ganar Álvaro se tuvo que contentar con un tercer puesto sufrido debido a los problemas que tuvo en las primeras vueltas. No es la primera vez que le sucede algo así al talaverano, quién no parece capaz de salir a una carrera en circunstancias delicadas con la mentalidad necesaria para atacar desde el comienzo. Cuando su ritmo mejoró se mostró un poco acelerado en los adelantamientos y concedió segundas oportunidades a sus rivales, algo que le apartó del triunfo. Bautista no supo mantenerse dentro de la trazada en varias ocasiones y Aoyama lo aprovechó para devolverle el adelantamiento. Esta falta de solidez en momentos puntuales le impide tener una posición más cómoda en el campeonato.

El caso de Barberá es similar al de Bautista. Tenía ritmo para ganar pero se metió en guerras absurdas y perdió mucho tiempo en ellas. Al final el quinto puesto le deja con mal sabor de boca porque es la peor posición posible. Aunque Héctor está realizando su mejor temporada desde que está en 250, continúa cometiendo errores en carrera y su rendimiento cambia notablemente de los entrenamientos a la carrera. Simoncelli le ha superado en la clasificación y será difícil verle recuperar puntos y optar al campeonato. Probablemente su papel se limite a restar puntos a sus rivales y, en el mejor de los casos, sumar algún triunfo más en lo queda de temporada.


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